Trombosis venosa profunda
La TVP aparece cuando se forma un coágulo o trombo en una vena profunda. Normalmente se presenta en las venas profundas de los miembros inferiores (pantorrilla), pudiendo extenderse a las venas profundas del muslo. En raras ocasiones, se desarrolla en otras venas profundas, como por ejemplo en el brazo.
Esta hoja informativa está destinada a aquellas personas que padecen trombosis venos profunda (TVP), o que desean informarse acerca de dicha afección.
La TVP es una afección en la que se forma un coágulo o trombo en una vena profunda, normalmente en la pierna. La TVP puede causar dolor y puede conducir a complicaciones tales como la embolia pulmonar.
¿Qué es la TVP?
La TVP aparece cuando se forma un coágulo o trombo en una vena profunda. Normalmente se presenta en las venas profundas de los miembros inferiores (pantorrilla), pudiendo extenderse a las venas profundas del muslo. En raras ocasiones, se desarrolla en otras venas profundas, como por ejemplo en el brazo.
Las venas profundas pasan por el centro de la pierna y se encuentran rodeadas por una capa muscular (véase la ilustración).
Los coágulos sanguíneos que se forman en las venas superficiales, que se encuentran justo por debajo de la piel, se conocen con el nombre de flebitis superficiales. Estos coágulos sanguíneos superficiales son diferentes a la TVP y mucho menos graves que ésta.
El número de casos anuales de TVP es de aproximadamente 1/1000 personas/año, aumentando mucho más en los ancianos, por estar más predispuestos a sufrirlos.
Síntomas
Muchos de los coágulos sanguíneos que se forman en la TVP son pequeños y no dan lugar a la aparición de síntomas. Aún siendo más grandes, los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra, dependiendo de la inflamación que acompañe al trombo. Así, pacientes con trombos que van aumentando progresivamente de tamaño, pero sin gran componente inflamatorio acompañante, pueden tener mínimos síntomas, y otros con trombos más pequeños y de menor tiempo de evolución, pueden cursar con más síntomas que nos hacen sospechar su presencia.
En muchos casos pasan desapercibidos y no llegan a diagnosticarse, porque el su organismo es capaz de romperlos gradualmente sin que aparezcan síntomas, ni efectos a largo plazo.
Los coágulos de mayor tamaño pueden obstaculizar el flujo sanguíneo en la vena y provocar síntomas tales como:
- Hinchazón o edema de la pierna afectada – que normalmente difiere de la leve hinchazón que presentan muchas personas en ambos tobillos en diferentes situaciones (por ej. después de estar sentados largo tiempo como en los vuelos de larga distancia, en estancias prolongadas de pie, sobre todo en los días de calor).
- Dolor en la pierna afectada – el dolor puede ser un dolor que simplemente se percibe espontáneamente, o bien, puede empeorar al incorporarse o al caminar
- Enrojecimiento de la pierna afectada
Aunque no necesariamente estén producidos por una TVP, si usted observa estos síntomas, deberá acudir a su médico de cabecera.
Complicaciones
La TVP puede que no cause mayores problemas, pero las posibles complicaciones incluyen las siguientes:
- Embolia pulmonar
Esta es la complicación más grave de la TVP. La embolia pulmonar (EP) aparece cuando se desprende un fragmento de un coágulo sanguíneo de una TVP y viaja a través del torrente circulatorio hasta los pulmones. En los pulmones puede obstruir una arteria pulmonar. Esto causará síntomas de diferente intensidad en cada caso, pero que de forma general son: dolor torácico, que característicamente suele aumentar el respirar, dificultad para respirar, o expectoración sanguinolenta. En los casos graves puede ser mortal. La EP puede aparecer horas o días después de la formación de la TVP, y puede presentarse sin que existan signos evidentes de TVP. Cuando observe la presencia de síntomas de EP, deberá consultar inmediatamente con un médico, bien con el de cabecera, o si esto no es posible, con el servicio de emergencias local (habitualmente a través del teléfono de emergencias 112).
- Síndrome postrombótico
Aparece cuando la TVP daña las válvulas de las venas profundas de forma que, en vez de fluir hacia arriba, la sangre se acumula en el miembro inferior. Finalmente puede aparecer dolor e hinchazón crónicos y, en casos graves, úlceras en el miembro inferior.
- Isquemia de un miembro
Ésta es una complicación infrecuente que sólo aparece en casos graves de TVP. Debido a la presencia del coágulo sanguíneo en la vena de la pierna, la presión venosa puede aumentar hasta niveles muy elevados. Esto puede obstruir el flujo sanguíneo a través de las arterias, de forma que se reduzca el aporte de oxígeno a la pierna afectada. En nuestro entorno, esta complicación es más rara, ya que habitualmente se diagnostica antes la TVP por los signos y síntomas ya evidentes.
Causas
La causa por la que se producen es desconocida, pero si se sabe que favorece su aparición la presencia de tres factores: elentecimiento del flujo sanguíneo a través de la vena (se denomina técnicamente estasis sanguíneo), presencia de daño de la pared de la vena, y facilidad para la coagulación de la sangre (hipercoagulabilidad).
Hay una serie de factores de riesgo, debidos a favorecer uno de los tres mecanismos anteriores, que aumentan mucho la probabilidad de sufrirla:
- Antecedentes de un coágulo sanguíneo en una vena, o de un EP.
- Historia familiar de coágulos sanguíneos en las venas
- Una enfermedad hereditaria que predispone a la formación de coágulos sanguíneos (esto se denomina trombofilia)
- Ciertas enfermedades sanguíneas
- Cáncer, o haberse sometido a terapia anticancerosa
- Problemas circulatorios o insuficiencia cardiaca
- Intervención quirúrgica reciente en el territorio abdominal, de ginecología o de traumatología (en las caderas o las rodillas).
- Inmovilización prolongada por cualquier causa
- Sufrir de varices.
- El riesgo de TVP también es mayor en mujeres que:
- toman píldoras anticonceptivas que contengan estrógenos
- se encuentran bajo terapia de reemplazo hormonal (TRH)
- están embarazadas
- han tenido un hijo recientemente
La probabilidad de padecer una TVP aumenta a partir de los 40 años de edad, ya que se suman estos factores de riesgo, y en los obesos. En los periodos de inmovilización, por ejemplo, tras una intervención quirúrgica o si realiza vuelos de larga duración, también aumenta el riesgo de padecer TVP.
Riesgos de viajar
Existen pruebas de que los vuelos de larga duración (vuelos que duran cuatro horas o más) pueden aumentar el riesgo de aparición de TVP. El riesgo se debe principalmente a la inmovilidad prolongada, que puede darse en cualquier viaje de larga distancia, ya sea en coche, en autobús, en tren o en avión.
A partir de los estudios realizados es difícil decir si la causa de la TVP reside realmente en el hecho de viajar, o si las personas que sufrieron una TVP ya presentaban un mayor riesgo por otras razones.
Generalmente, el riesgo de desarrollar una TVP durante un viaje es muy pequeño a menos que usted presente uno o más factores de riesgo (como antecedentes de TVP, cáncer o trombofilia hereditaria). Si éste es el caso, deberá pedir consejo médico antes de viajar en un vuelo de más de tres horas de duración. También deberá pedir consejo si recientemente ha sido sometido a cirugía de cadera o de rodilla, ya que, lo ideal, sería retrasar al menos tres meses cualquier viaje de larga duración que vaya a realizar tras una intervención quirúrgica.
Diagnóstico
Su médico de cabecera le preguntará sobre su historia clínica y le someterá a un examen. Y podrá enviarle a un especialista para:
- Un análisis de sangre para determinar el dímero D – si el resultado es negativo, no es probable que padezca una TVP
- Una prueba de ultrasonidos doppler – ésta es la mejor prueba para detectar la presencia de coágulos sanguíneos por encima de la rodilla
- Venografía – se inyecta un contraste especial en una vena y se toma una radiografía; éste constituye el mejor método para detectar coágulos por debajo de la rodilla
Tratamiento
Medicamentos
El tratamiento más común para la TVP lo constituyen los anticoagulantes (el más común en nuestro país es el Sintrom). Estos alteran una serie de sustancias químicas de la sangre dificultando la formación de coágulos. Cuando se toman anticoagulantes deben tomarse una serie de precauciones:
- Si está embarazada no deberá tomar anticoagulantes orales ya que son perjudicial para su hijo. El médico podrá indicarle cuál es el tratamiento más apropiado para usted.
- Siempre deberá recordar a los médicos de que está tomando anticoagulantes orales, especialmente si le van a recetar un nuevo medicamento, o si piensa someterse a una intervención quirúrgica, aunque sea mínima, como una extracción dentaria.
- No debe tomar ninguna otra medicación por su cuenta, ya que muchos fármacos interfieren con el efecto del Sintrom. Además, debe tener especial cuidado en no tomar antiinflamatorios ni antiagregantes, ya que potencian el efecto anticoagulante del Sintrom, predisponiendo a que haya hemorragias con mayor facilidad.
- Deberá cuidar su alimentación, evitando el consumo de alcohol abusivo, y una serie de alimentos que interfieren con su acción (por ej. vegetales de hoja verde) Su médico le dará instrucciones precisas sobre ellos.
- No deberá realizar ninguna actividad que pueda aumentar el riesgo de sufrir algún tipo de lesión (especialmente en la cabeza) mientras esté tomando anticoagulantes. Esto se debe a que estos medicamentos actúan interfiriendo el proceso de coagulación, aumentando la propensión a las hemorragias y a la formación de hematomas mientras los esté tomando.
En situaciones en las que la TVP produzca un embolismo pulmonar grave que ponga en peligro la vida del paciente, los médicos que le atiendan pueden decidir tratarlo con medicamentos trombolíticos, que actúan disolviendo más rápidamente los coágulos sanguíneos. Conllevan un riesgo importante de aparición de hemorragias, por lo que se usan sólo en ocasiones en las que haya que tratar casos graves de embolismo pulmonar.
Medias compresivas
También se conocen como medias de compresión gradual. El médico podrá recomendar su uso para aliviar el dolor y la hinchazón, y para prevenir el síndrome postrombótico. Es posible que necesite llevarlas durante dos años o más después de haber sufrido una TVP.
Prevención
Deberá acudir al médico a pedir consejo si observa la presencia de factores de riesgo de TVP.
También puede considerar la posibilidad de tomar medidas para reducir el riesgo. Éstas incluyen ejercitar las piernas con regularidad, por ejemplo, caminar a paso ligero durante 30 minutos todos los días. No existen pruebas firmes de que el uso de aspirina reduzca el riesgo de aparición de TVP.
Si va a someterse a una intervención quirúrgica
La cirugía y ciertos tratamientos médicos pueden aumentar el riesgo de aparición de TVP. Así pues, si acude al hospital para someterse a una intervención quirúrgica, deberá someterse antes a una evaluación previa del riesgo de TVP. En ella se tendrán en cuenta los factores de riesgo personales y el tipo de intervención al que vaya a someterse. Para reducir al máximo los riesgos se pueden tomar varias medidas. Estas incluyen el uso de anticoagulantes y de medias compresivas.
Si está viajando
Aunque el riesgo añadido de desarrollar TVP en los viajes de largas distancias parece ser bajo, es aconsejable tomar ciertas medidas preventivas. Siempre que sea posible debería:
- Dar pequeños paseos – si es usted un pasajero, camine a un lado y otro del pasillo del autobús, tren o avión, cada hora.
- Ejercite los músculos de las piernas, lo que permite bombear la sangre en las venas – flexione y estire de vez en cuando los dedos, tobillos y piernas
- Use ropa holgada, evite las medias o calcetines que comprimen en la pantorrilla.
- Mantenga un buen nivel de hidratación bebiendo bastante agua
- No consuma en exceso bebidas alcohólicas o que contengan cafeína, como el café
- No tome pastillas para dormir, ya que impedirán que pueda mantener las piernas activas
- Utilice medias de compresión gradual si presenta otros factores de riesgo de TVP
Si el médico determina que usted presenta un riesgo elevado de TVP (por ejemplo, si tiene antecedentes de TVP, o padece un trastorno de la coagulación sanguínea conocido como trombofilia hereditaria), es posible que deba administrarse inyecciones de heparina así como tomar las medidas antes citadas para realizar viajes de más de cuatro horas. Su médico de cabecera o su hematólogo le aconsejarán.
Si observa la aparición de hinchazón o dolor en la pantorrilla o en el muslo, deberá consultarlo urgentemente con su médico, así como si observa dificultad respiratoria o dolor torácico después de un viaje.
Esta información fue publicada por el equipo de información sanitaria de BUPA y está basada en pruebas médicas procedentes de fuentes acreditadas. Fue sometida a una primera revisión por el Dr. John Houghton, Miembro del Real Colegio de Médicos, Miembro del Real Colegio de Anatomopatólogos, Asesor en Hematología, Fundación Salford Royal NHS, y por los médicos de BUPA. El contenido está destinado a que sirva sólo como información general y no sustituye la necesidad de pedir consejo personal a un profesional sanitario cualificado.
Adaptado y actualizado por el equipo médico de tuotromedico.com en enero de 2008. Publicado bajo la supervisión médica del Dr. José Ignacio Ferrando Morant, Director de Comunicación médica.
Fecha de publicación: Mayo de 2008.
Fecha de revisión: Mayo de 2010.
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