Obesidad: lo último
El Colegio Norteamericano de Médicos ha publicado recientemente las pautas de tratamiento de la obesidad y sus consecuencias en los Anales de Medicina Interna.
Cada año se estima que en Estados Unidos 300.000 personas fallecen por causas relacionadas con obesidad. El costo directo de su tratamiento se estima en el 9.8% del presupuesto nacional de salud. Debido a ello los tratamientos de obesidad se han multiplicado en busca de una solución.
Para racionalizar las pautas de un tratamiento coherente la Organización Nacional de Medicina Preventiva de USA, desarrolló un estudio basado en la experiencia acumulada del Centro de Evidencias Practicas de Califonia del Sur.
“Una pauta coherente de adelgazamiento, sin prisas y con las pausas que sean precisas, sabiendo compensar días de homenaje con días de potaje, conducida por un buen estratega endocrinólogo y apoyada por nutricionistas o psicólogos, produce resultados excelentes".
El intento de esas pautas es el de facilitar recomendaciones concretas, basadas en una revisión comprobada de medicamentos y tratamientos quirúrgicos de obesidad.
Aunque las perspectivas de tratamiento con fármacos ha creado un interés considerable tanto entre médicos como pacientes o autoridades gubernativas, se siguen retirando varios medicamentos, como los relacionados con derivados de anfetaminas, estimulantes que reducen el apetito pero que tiene efectos secundarios peligrosos cardíacos y del sistema nervioso, como son la fentermina, fenfluoramina, o dexfenfluoramina... fármacos; pero desafortunadamente se siguen adquiriendo a través de Internet.
La revisiones sobre otros fármacos aun permitidos están sometidos a observaciones sobre su corta duración e insuficiencia de casos estudiados, además de los típicos efectos secundarios con frecuencia no peligrosos pero si molestos y de diversa intensidad que preocupa a al usuario. Ello hace necesario una prescripción y control médico periódico y desaconseja su adquisición directa.
- El orlistat (Xenical) es el fármaco utilizado en sobrepeso y obesidad con estudio más amplio, aplicable también en adolescentes. Sus efectos secundarios se reducen a la molestia que pueda producir una diarrea grasa cuando se ha excedido el consumo de aceites, embutidos, quesos curados, mantequilla o cualquier otro alimento rico en grasas.
Elimina un 30% de la grasa ingerida y desciende la cifra de colesterol y triglicéridos en sangre. No actúa sobre hidratos de carbono, aunque en diabéticos hace descender la cifra de glucosa. Se suele utilizar en las principales comidas diariamente o puntualmente en comidas donde se sospecha haber ingerido más alimentos grasos de lo recomendado. Con una información y cuidado oportunos es un fármaco recomendable.
- La sibutramina (Reductil) es un eficaz frenador del apetito que ha ocupado con mayor seguridad el puesto vacante de los fármacos y derivados anfetamínicos. Puede presentar efectos secundarios tales como sequedad de boca, insomnio, estreñimiento, incremento de tensión arterial o nerviosismo, aunque su intensidad no sea de grado considerable habitualmente.
- La fluoxetina (Prozac y genéricos) es un fármaco que utilizado con prudencia ayuda notablemente a moderar el ansia de comer. Es un regulador del gasto de la serotonina, presentada con cierta razón como la “hormona de la satisfacción”.
El querer comer o picar por “ansia o aburrimiento” tiene mucho que ver con el gasto de serotonina. El estrés emocional cotidiano incita a la autocomplacencia de comer sobre todo al llegar a casa. Esa compulsión de comer es la que controla la fluoxetina aun a dosis bajas.
Otros aspectos muy importantes a considerar son los de circulación linfática y retenciones celulares e intercelulares, dependientes de la propia dificultad de drenaje o de alteraciones hormonales.

La fitoterapia y la homeopatía ofrecen a veces alternativas muy respetables, aunque se prestan también a fantasías poco demostrables.
En todo caso una pauta coherente de adelgazamiento, sin prisas y con las pausas que sean precisas, sabiendo compensar “días de homenaje” con “días de potaje”, conducida por un buen estratega endocrinólogo y apoyada por nutricionistas o psicólogos, produce resultados excelentes.
La cirugía bariátrica consiste en reducir, mediante distintas técnicas (principalmente la resección parcial de estómago, el by pass gástrico, el balón intragástrico y la banda ajustable), la capacidad del estómago.
Se emplea en casos de obesidad extrema y tras comprobar el fracaso de terapias conservadoras. La cirugía bariátrica se considera en la actualidad como un método seguro y efectivo en manos de cirujanos especializados. No se trata de Cirugía Plástica, sino que pertenece a la especialidad de Cirugía General y de Aparato Digestivo.
No buscar soluciones mágicas para perder peso. ¡Desgracidamente no existen! Lo que a veces existe es ignorancia o desfachatez por parte de algunos osados promotores.
Artículo firmado por el Dr. Carlos R. Jiménez
sanitas.es © Todos los derechos reservados.