Érase una vez...: la alimentación (IV)
"Comer más de lo debido, siempre censurable ha sido". Refrán popular
Primero se molían los granos entre dos piedras y con la fuerza de los brazos; luego, sobre una piedra fija y otra que giraba empujada por mulas o bueyes. Esas piedras se llamaron desde entonces "muelas".
Los molinos de viento -los que don Quijote de la Mancha confundía con monstruos- y los molinos de agua, fueron el primer paso industrial para moler los cereales y hacer harina. Y la harina es la materia prima de la pasta, el pan, bollería, pastelería... hasta de churros y porras.
El primer pan conocido se lo debemos a los sumerios y a los egipcios, unos 3000 años antes de nacer Jesucristo. Los egipcios tenían hornos de pan y más de 50 diferentes clases con sabores y especias diferentes.
"El pan negro, mezcla de trigo sin refinar (integral) y de centeno o el amarillento pan de maíz, lo utilizaban los pobres de los pueblos y las ciudades, muchas veces único alimento con agua, aceite y tocino."
En España hubo un tiempo en que el pan se dividía en dos grupos: "blanco y negro". Pan blanco, hecho con harina refinada de trigo, era reservado para los ricos de las ciudades y de los pueblos. El pan negro, mezcla de trigo sin refinar (integral) y de centeno o el amarillento pan de maíz, lo utilizaban los pobres de los pueblos y las ciudades, muchas veces único alimento con agua, aceite y tocino.
Sin embargo, el pan de pueblo comenzó a ser un atractivo emblema de la imaginación: agua, harina integral, levadura, formas y sabores diversos, al horno y... al mercado; diferentes y frescos todos los días. Hoy día podemos asegurar que es más sano que el pan blanco. (Antes se decía: "¡Eres más bueno que el pan blanco!" Ahora se debería decir: "Eres más bueno que el pan integral").
Como tantas otras cosas de comer, importamos los suculentos panes de las costumbres campesinas; pero se nos olvidó traer... sus hábitos de trabajo, su ajetreada vida, cuando ocupaba de sol naciente a sol poniente el labrar el campo o cuidar los establos. Y claro, el pan, una fuente potente de energía, si no lo gastamos con actividad física y comemos bastante... pues engorda bastante a chicos y grandes. Las "boutiques de pan", como se llama ahora a las antiguas panaderías, muestran toda una variedad tentadora de productos derivados de los cereales.

Cuatro extranjeros cargados de almidón, llegaron a Europa con los conquistadores españoles que regresaban de América del Sur: el maíz y la patata, con sus primos hermanos, las dulces batatas y boniatos.
El maíz se desarrolló principalmente en Galicia y dio lugar al sabroso pan de maíz, horneado con hojas de castaño. ¡Riquísimo!.
El pan de centeno es originario de Asia y es muy rico en fibra y minerales. Muy bueno contra el estreñimiento.
La patata -en principio poco aceptada- salvó muchas vidas en las épocas calamitosas de toda Europa, cuando no había pan. En los países andinos -Bolivia, por ejemplo- existen más de 400 variedades de patatas. Cocidas, asadas, fritas, en puré, chips... las patatas son una compañía extraordinaria que sustituye el pan, la pasta o el arroz.
Un alimento tan nutritivo no pasó inadvertido -doscientos años más tarde de que los españoles lo trajeran a Europa- a un gran personaje: El "Rey Sol" Luis XIV de Francia, que incluso se paseaba con una flor de patata en la solapa de sus casacas.
Érase una vez...: la alimentación.
Artículo firmado por el Dr. Carlos R. Jiménez
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