El bocado del ejecutivo
Ser ejecutivo implica un género de vida sometido a agenda de trabajo, reuniones, viajes frecuentes, cambios de costumbres, imprevistos, presupuestos, objetivos a corto-medio-lago plazo, ventas, rentabilidad, tener jefes a quien reportar y colaboradores a quien motivar.....y "comidas-oasis"
¡Comidas de trabajo que no se suelen disfrutar como se supone...¡
Los responsables de un equipo de trabajo suelen estar al menos sometidos a tres áreas variables de estrés:
- No tener horario
- Ser responsables de personas
- Ser responsables de resultados
Comida, ejercicio físico, descanso y diversión se ven con frecuencia modificadas por esas características de trabajo, incluso por "exceso de celo".
Las repercusiones sobre el sistema nervioso, endocrino-metabólico, cardiovascular, peso corporal... son indudables. Por ello es importante incluir dentro de su agenda de actividades, reservar tiempo para ejercicio y diversión.
El área de alimentación debe atenderse de manera preferente, tanto en calidad como en cantidad.

Las "comidas de negocios", deben discurrir en base menús ligeros aunque sabrosos:
- Aperitivos sin alcohol (p.e., zumo de tomate preparado, cerveza sin alcohol,..) con moluscos, o mariscos, tapas vegetales o jamón ibérico.
- Poco aceite, grasa (crema de quesos, foiegras... ), embutidos, salsas o pan.
- Vino, una copa; mejor es evitarlo.
- Abundante agua con o sin gas.
- Guarniciones vegetales o de patatas cocidas o asadas. Fritas... contabilizadas.
- Primeros platos: Verduras, consomés, mariscos, melón con jamón, mozzarela con tomate y orégano, sopas claritas, consomés. Pasta, arroz y legumbres, no más de dos veces semana.
- Segundos platos de pescado al horno, plancha o cocidos. Carnes rojas a la parrilla o en carpaccio, no más de dos veces semana. Tortillas variadas.
- El postre de fruta.
- Evitad "copa y puro" y... ¡disfrutad de un buen cafelito!
Artículo firmado por el Dr. Carlos R. Jiménez
sanitas.es © Todos los derechos reservados.